martes, 31 de marzo de 2015

Día 0. 10:00 horas

Estoy en la puerta de la sala de operaciones. Me sorprende ver dos soldados en la puerta. Normalmente no hay, es complicado llegar allí como para tener tanta seguridad. 

El jefe sale a buscarme, me mira largamente sin decir palabra sin acercarse. Con un escueto "vamos" me hace pasar.

Cuando cruzo la puerta, hago un esfuerzo para no quedarme parado. Mientras me siento, se cierra la puerta. 

Todos me miran pero nadie me habla. Sin mayores explicaciones, el jefe entra de lleno en la operación. Me voy quedando con los detalles más importantes mientras leo el informe y escucho. Esta vez no hay mapas de apoyo ni caras en las pantallas. Solo un informe muy conciso catalogado como máxima prioridad y secreto. 

Veo la firma al final del informe del ministro y el presidente. Miro la jefe, el me mira y asiente con los ojos.

Me desean buena suerte, el secretario de estado me recuerda lo importante de la operación para el presidente. 

Ya, ya. Operación política. No me gusta.




lunes, 30 de marzo de 2015

Día 0. 8:00

Me meto en la ducha y suena el teléfono. El tono me sobresalta. Es el jefe.

Salgo del baño. Cojo el teléfono, conecto la vpn seguro y devuelvola llamada. 

- JC, a las 10 en la sala de operaciones, entendido?

- Claro jefe, sin problemas.

- Ven limpio, dice el jefe con tono irónico. Bonita manera de decir que algo pasa y que algo va a pasar. 

Me visto y mientras desayuno, leo los periódicos digitales en busca de noticias. Yemen, Siria, EI... Nada nuevo. En nacional, nada nuevo.

Y empiezo a preocuparme, nada preocupa tanto como lo que no es noticia. Lo que pasa desapercibido o se ha ocultado. 

Empiezan los nervios en el estomago que solo me vienen cuando algo importante pasa. Será una corazonada o la experiencia de 15 años o que me hago mayor para esta vida. Pero sé que algo ocurre. 





Día 0 - 07:00

Suena el despertador. Sin abrir los ojos lo apago, hoy se donde estoy. El sonido me es familiar. Ayer no sabia donde estaba cuando me desperté. 

Dormir en tu cama, incluso en una cama. He descansado aunque, al moverme, me duelen las costillas. Miro la hora, son las siete en punto. 

Me levanto, me pongo la ropa de deporte para salir a correr. Cada año que pasa me cuesta más mantener la forma física. 

Abro la puerta de casa, escucho unos segundos antes de salir. Salgo del portal, me pongo música y empiezo. Me duelen las piernas y las costillas. Hace frío y hay muy poca gente en la calle.  Empiezo a sudar, aprieto los dientes para ir más rápido. 

Solo por costumbre me fijo en las caras y la ropa de las personas que me cruzo. Las memorizo, intento buscar algo raro, algo que no cuadre. Sin embargo, nada me llama la atención. La chica rubia, el chaval de los cascos, la mujer morena hoy con trenzas... Todo es como siempre.

Miro las matriculas, las sumo e intento grabarmelas en la memoria. Solo para mantenerme despierto. 

Son ejercicios para mantenerme en forma mentalmente. Me salen naturales. Hace días lo hablaba con un fotógrafo que tenía poca experiencia en zonas conflictivas. Lo más importante para la seguridad es fijarse en todo y reconocer lo distinto. 

Aprieto un poco más, estoy llegando a casa. El corazón me late fuerte. 




 

domingo, 29 de marzo de 2015

Qué es "un espía normal"?

Un espía normal es una prueba. Es un historia a desarrollar. Es una temática que me gusta. Es la posibilidad de dar el paso de lector a intentar contar un relato, corto o largo.
Pero sobre todo es algo que me lleva rondando mucho tiempo y que solo pretende divertir al que escribe.
Como no, es una historia de espías pero sobre todo es una historia de una persona. 
No es un superhéroe, no es un asesino solo es una persona que se tendrá que enfrentar al miedo y a la soledad, a la vida y a la muerte. Y todo esto siendo, como explica el título, un espía normal.
Espero os guste!!!