lunes, 30 de marzo de 2015

Día 0 - 07:00

Suena el despertador. Sin abrir los ojos lo apago, hoy se donde estoy. El sonido me es familiar. Ayer no sabia donde estaba cuando me desperté. 

Dormir en tu cama, incluso en una cama. He descansado aunque, al moverme, me duelen las costillas. Miro la hora, son las siete en punto. 

Me levanto, me pongo la ropa de deporte para salir a correr. Cada año que pasa me cuesta más mantener la forma física. 

Abro la puerta de casa, escucho unos segundos antes de salir. Salgo del portal, me pongo música y empiezo. Me duelen las piernas y las costillas. Hace frío y hay muy poca gente en la calle.  Empiezo a sudar, aprieto los dientes para ir más rápido. 

Solo por costumbre me fijo en las caras y la ropa de las personas que me cruzo. Las memorizo, intento buscar algo raro, algo que no cuadre. Sin embargo, nada me llama la atención. La chica rubia, el chaval de los cascos, la mujer morena hoy con trenzas... Todo es como siempre.

Miro las matriculas, las sumo e intento grabarmelas en la memoria. Solo para mantenerme despierto. 

Son ejercicios para mantenerme en forma mentalmente. Me salen naturales. Hace días lo hablaba con un fotógrafo que tenía poca experiencia en zonas conflictivas. Lo más importante para la seguridad es fijarse en todo y reconocer lo distinto. 

Aprieto un poco más, estoy llegando a casa. El corazón me late fuerte. 




 

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